sábado, 22 de mayo de 2010

FRONTERA

















Frontera


El silencio,
idioma común
que une
un poema
y mi silueta.

Queda rota
la frontera
que separa
las luces
de las sombras.


sábado, 8 de mayo de 2010

DIARIO DE PIEDRA
















Soy la guardiana descendiente de los antiguos druidas. Desde los albores de los tiempos, el planeta ha sido habitado por personas destinadas a cuidar del mundo, puesto en las irresponsables manos de los hombres. Somos un pueblo antiguo que vive vigilante ante la llamada de la Madre Tierra. Para nosotros, las montañas, ríos y valles son sagrados. De la naturaleza sacamos la magia y la sabiduría que nos permite mantener el equilibrio de la energía, sin la cual, la vida, tal y como la conocemos, dejaría de existir.

Igual que las piedras nos hablan, al paso de los siglos, de antiguas civilizaciones, la Tierra contiene un ingente tesoro por descubrir.

El tiempo,
escultor caprichoso,
deja al descubierto
la evolución de la vida,
uniendo, en un instante,
el pasado y el presente,
en un diario de piedra
escrito por la Tierra.

Y así, la vida,
cautiva de las palabras,
rompe su silencio.

El paso del tiempo y la erosión han dejado al descubierto un libro de piedra. Este diario intimo, escrito por la Tierra, comenzó a escribirse hace millones de años en el fondo del mar. Corales, conchas y minerales son la tinta utilizada para escribir con delicadeza y detalle cada hoja. Entre sus líneas del tiempo aparecen algunos de los capítulos más importantes de la historia natural de nuestro planeta: la extinción de los dinosaurios, el nacimiento de los Pirineos, cambios climáticos... información valiosísima para quienes sepan leerla.

De este modo el planeta nos va revelando la evolución de la vida escondida en su interior. ¿Sabremos encontrar la totalidad del mensaje, valorarlo, descifrarlo? Quizás, algún día. Queda aún tanto por saber, tanto por aprender.

Arrancando lascas con un cincel…
la vida,
cautiva de las palabras,
rompe su silencio de piedra.



jueves, 22 de abril de 2010

BÚSQUEDA


















Búsqueda

El discurso del pensamiento
repetía:
“Pon los pies en la tierra
del presente.
Y mira, lentamente,
el atlas de respuestas”

Pero la geografía
encuadernada
no es fiel a la realidad.

Y un viento helado,
escondido en los restos
del invierno,
arrancó las hojas
de mi búsqueda.

Y me dejó perdida.
A la intemperie.



domingo, 4 de abril de 2010

LA TRANSICIÓN

Edificios de oficinas en construcción, inmensas torres de espaldas al cielo... Ése es el horizonte que diviso desde aquí, desde este rincón de honor apartada del quehacer diario. Los nuevos compañeros me miran con indulgencia desde sus mesas de trabajo, como quién mira a quien fue y ya no es nada. Para ellos solamente soy una reminiscencia del pasado a la que hay que tolerar. Es normal. Porque ellos son los dueños del mañana. Y el mañana es una promesa que se quiere cumplir.

Yo también tuve sueños. Pero pasa el tiempo y te das cuenta de que esos sueños ya no te pertenecen, son de otros. Si me hubieran conocido en otros tiempos...
Antes de la transición yo era imprescindible. Mi trabajo, impecable. Todos los papeles y documentos, incluso los de carácter secreto, pasaban por mí. Mi presencia era requerida en todas las reuniones y en todos los negocios.
Sí. La transición de la máquina de escribir al ordenador me dejó relegada al recuerdo. Pero sigo viva físicamente como adorno en una oficina o en un hogar. Y espiritualmente en la memoria de algún escritor que acarició sus sueños con mis teclas o en un joven que introdujo su futuro, por triplicado y con papel de calco, entre mis rodillos o, aquel estudiante que...Tantas y tantas historias que quedaron aprisionadas en mi memoria, que acariciaron mi cuerpo.



sábado, 13 de marzo de 2010

EL MISTERIO DE RUBÉN


"Hallado un niño en la espesura de un bosque del Pirineo navarro. Responde al nombre de Rubén. Si alguien puede aportar datos para esclarecer este misterio, ruego los pongan en conocimiento de las autoridades locales."


En el valle de Salazar no se hablaba de otra cosa. En los pueblos circundantes a Otxagabía se podía observar, por doquier, grupos de vecinos murmurando.
- Es un niño extraño. Seguro que se ha escapado de su casa.
- ¡Pero qué dices! Lo han abandonado en el bosque. Dicen que es mudo o un poco tontito.

Todos tenían algo que decir, mezcla de curiosidad y morbo, pero estaban equivocados. Yo os contaré la verdad de lo que ocurrió. El diez de Diciembre salí a pasear por la Selva de Irati, y descubrí unos ojos que me miraban tras un matojo. Me acerqué con cuidado, pensando encontrar algún animal. Cuál fue mi sorpresa cuando vi a un niño, de unos ocho años, tiritando de frío y asustado. No contestaba a mis preguntas ¿Quién eres? ¿Estás solo? Nada, solo silencio. Conseguí vencer su miedo y que me acompañara a casa. Durante el trayecto sólo pude arrancarle unas palabras: hambre, apetito, apetencia, deseo, necesidad. Ya en casa, tras esperar a que saciara su hambre y entrara en calor, mantuve con el niño la más extraña conversación que he sostenido jamás.

-¿Cuál es tu nombre?
- Nombre, distintivo, apelativo, título, reputación.
-¿Dónde está tu familia?
- Familia, progenie, parentela, estirpe, descendencia.
-¿Qué hacías en el bosque?
- Bosque, arboleda, boscaje, espesura, selva.
-¿Estabas jugando en el bosque y te has perdido? ¿Estabas con amigos?
- Amigo, adicto, afecto, devoto, camarada.

Extendió sus brazos, mientras decía la última palabra, y me mostró el libro que llevaba entre sus manos cuando le encontré y del que no se separaba. El libro era un ajado y sucio diccionario de sinónimos, antónimos y parónimos. Examiné el diccionario, en la primera hoja una curiosa anotación:


“Para ti Rubén, será un buen amigo en la senda de la vida”

Papá y mamá


-¿Tú eres Rubén?
Él asintió.

Desde entonces está junto a mí. Con la ayuda del antiguo diccionario, buscamos el punto y final al misterio de su aparición y, poco a poco, comenzamos a estudiar el vocabulario base de la vida.

.....................................................................................

Nota:
Este mensaje tiene dos lecturas: la directa, que significaría que sólo hay signos y el chico tiene su propio mundo. Y la indirecta: esos signos tienen una traducción en las siguientes palabras:
Para ti, Rubén. Será un buen amigo en la senda de la vida
.
Papá y mamá



Gracias Nelken.


Gracias Rosa

domingo, 7 de marzo de 2010

OBSESIÓN RETRATADA


De pequeño una grave enfermedad me mantuvo postrado en la cama de un hospital. Mi mundo era blanco, aséptico, con olor a desinfectante. Los únicos que franqueaban las puertas, aparte del personal sanitario, eran mis padres que llegaban del exterior con noticias de un mundo para mí desconocido. Jamás había estado fuera de esa inmaculada habitación por lo que, muchas veces, no les comprendía cuando hablaban. No sabía que era un gato, un helado, una montaña...Tuvieron mis padres la feliz idea de comprar una cámara de fotos y respondían a todas mis preguntas con imágenes hechas por ellos. De esta manera, mi mundo pasó a ser de 12X15 con borde blanco y papel satinado.

Cuando el ángel de la muerte replegó sus alas y se alejó de mí, cambié la cama del hospital por una solitaria y triste habitación. Una ventana de 50X80 era lo único que me unía al exterior. Pasaba horas frente a esa ventana con la única compañía de la cámara de fotos. Allí comenzó mi obsesión. Hacía fotos a todas las personas que pasaban junto a la verja de la casa. Revelaba las fotos, imaginaba sus vidas y decidía a quién incluía en mi mundo...Yo tenía ese poder.

Conseguí superar la enfermedad. Estudié. Encontré un buen trabajo e incluso me casé y fundé una familia, pero yo seguía mirando y escrutando el mundo a través del visor de mi cámara. Hacía fotos a la multitud. Estudiaba las imágenes y elegía el siguiente sujeto de mi estudio. Inventaba ante Julie, mi mujer, reuniones, viajes de trabajo y salía tras mi presa. La fotografiaba en el trabajo, con la familia... me convertía en su sombra hasta conocer sus más íntimos secretos. Cuando mi curiosidad quedaba satisfecha, archivaba la investigación y la guardaba en un armario secreto de mi despacho. En distintos compartimentos, separaba los aptos y los no aptos que conformarían mi mundo. Hoy, el sujeto de mi estudio es un joven caucásico de treinta y cinco años de nombre Michael Thomas.

Michael sale de su trabajo en el centro de la ciudad y se reúne en la cafetería cercana con una mujer. Me acerco al cristal de la cafetería y le veo tomando una copa... ¡con Julie! Salen de la cafetería y mientras se despiden él le da una carpeta color granate.
Sigo a Julie hasta un portal desconocido. Agazapado entre los árboles de la acera de enfrente espero su salida.
Hacia la media noche las luces del primer piso se apagan. Julie sale del portal y tras montarse en un taxi se aleja. Me acerco al portal. Subo las escaleras decido a forzar la puerta de la casa. Tengo que saber que hacía Julie en este piso. Años investigando la vida de personas a las que no conocía, y resulta que de quien no sabía nada era de mi mujer.
Entro en el pequeño apartamento. Sobre la mesa de la sala encuentro la carpeta granate y junto a ella, desperdigadas, una decena de fotografías. Elegí una al azar. Hombre caucásico de cuarenta años ¿ Se trata de una broma?
Pasé a la habitación contigua y encendí la luz. Desde las paredes cientos de ojos me miraban. Me quedé atónito, no podía ser. Cuando cumplí quince años, en mi fiesta de graduación, en un restaurante, en una comida familiar...
¿Julie?

Toda mi vida desplegada entre estas cuatro paredes ¿Por qué? ¿Para qué?


sábado, 27 de febrero de 2010

CENTINELA DE PLATA


El sol, rojo de ira, se despide dejando a su paso un horizonte de fuego mientras el cielo se llena de brillantes estrellas que esperan, expectantes, la llegada de la luna. Y aquí estás como siempre, convertida en el centinela fiel de mis sueños y mis secretos.

Recuerdo que, en mi mundo egocéntrico de la infancia, tú surgías de la nada para ser mi compañera de juegos, no necesitaba inventarme amigos imaginarios , estabas junto a mi. El mar de La Serenidad y tus llanuras cubiertas de cráteres dibujaban tu rostro iluminando mis viajes nocturnos. A veces, convertida en media luna mirabas altanera mientras me acompañabas, durante kilómetros, hasta que desaparecías tras el horizonte de los edificios de la gran ciudad, sabiendo que mi llegada había sido tranquila y segura. Otras veces mirabas de frente y sonreías con ganas de jugar. Te escondías tras las montañas o las nubes jugando al escondite. Alargabas tus dedos resplandecientes mientras me decías – frío, frío o caliente, caliente- dirigiendo mi búsqueda hasta encontrarte.

Ahora sé que eres un satélite natural de la Tierra, sé que riges las mareas, sé que tu gravedad es importante para mantener el equilibrio en el sistema solar, sé que no luces sólo para mí, pero también sé que tu corazón ansía viajar y soñar, y allá donde haya un soñador o un viajero...iluminarás su camino mientras atraviesas la bóveda celeste bailando alrededor de la Tierra..